“Observando la temperie en Tenerife” (Reportaje fuera de Concurso)

Por Rubén del Campo Hernández

Mi colección de fotografías no es una sucesión de imágenes de un fenómeno meteorológico determinado, como por ejemplo la evolución de una supercélula o una nube lenticular. En ellas no se va a ver cómo cambia el ambiente a lo largo de una ascensión a una montaña. Pero por mucho que parezca que las imágenes que he elegido para este meteorreportaje no están hilvanadas de ninguna manera, creo que tienen un común denominador, el cual no es otro que la espontaneidad, el factor sorpresa con el que siempre la Naturaleza tiene a bien obsequiarnos. Ninguna de las fotos ha sido tomada tras varias horas de seguimiento o espera hasta dar con el fenómeno en el momento oportuno. La imagen que se muestra apareció ante mi como por arte de magia, como si estuviese esperándome ella a mi. Yo solo tuve que apretar el disparador de mi cámara. El desorden con el que se han ordenado las imágenes ha sido premeditado. Tampoco hay ninguna razón especial por la que las fotos en blanco y negro hayan sido tomadas de esa manera.

Foto 1- Mar de nubes hacia el Este. Mirador de la Crucita (Tenerife, 17 de diciembre del 2011).
Esta estampa fue tomada pocos días antes de terminar el año 2011. Estaba conduciendo mi coche de camino al Observatorio de Izaña cuando ya hacía unos cuantos kilómetros que había superado la niebla provocada por los Stratocumulus asociados a los vientos alisios. Miré hacia la izquierda y vi cómo las cumbres de Gran Canaria se elevaban por encima del manto nuboso:



Foto 2- El Teide con manto y toca. Izaña, 4 de junio del 2011.
Retrocedemos ahora hasta el final de la primavera. A la vez que los vientos alisios dejaban la clásica capa de Stratocumulus en las faldas del gigante estratovolcán, la presencia de aire húmedo en altura favoreció a la vez la formación de esa elegante “toca”:



Foto 3- El Teide, vigilante. Observatorio Atmosférico de Izaña, 4 de junio del 2011.
Unos minutos después de tomar la fotografía anterior llegué al Observatorio de Izaña, y allí, detrás del instrumental de esta estación, tenía otra perspectiva del sombrero sobre el pico más alto de España:



Foto 4- Hielo en un ejemplar de retama del Teide. Observatorio Atmosférico de Izaña, 31 de enero del 2011.
Retrocedemos hasta el invierno, que en el año 2011 fue especialmente nivoso y frío en las cumbres de Tenerife. Un día, al llegar al Observatorio para comenzar mi jornada de trabajo, me encontré este ejemplar de retama del Teide con bastante hielo en sus tallos. No puedo dejar de admirarme ante la gran fortaleza de la que es poseedora esta especie endémica de las cumbres de Tenerife y La Palma: es capaz de soportar temperaturas gélidas, rachas de viento superiores a 200 Km/h, enormes cantidades de agua en poco tiempo y a la vez prolongados períodos de sequía estival y una radiación solar extrema. Es un superviviente nato que, como su propio nombre indica (Spartocytisus supranubius) sólo crece en las zonas más elevadas de las islas (“por encima de las nubes”):



Foto 5- Olas en el mar de nubes. Izaña, 17 de diciembre del 2011.
Ahora volvemos de nuevo al final del año y nos encontramos, al atardecer, estas ondulaciones en el mar de Stratocumulus, como si de un mar de agua líquida se tratara. Lo curioso es que efectivamente se trata de un mar de agua líquida, pero muy diferente al océano. Al fondo pueden apreciarse las cumbres de la isla de La Palma:



Foto 6- No sólo de alisios se vive. Santa Cruz de Tenerife, 22 de octubre del 2011.
Un buen aficionado a la meteorología es capaz de disfrutar con cualquier fenómeno que le ofrezca la atmosféra, pero hay que reconocer que las ocasiones en que más se disfruta coinciden con situaciones de inestabilidad como la que tuvo lugar el día en que fue tomada esta fotografía, cuando se produjeron algunos chubascos intensos en el Este y sur de Tenerife.



Foto 7- Ondulaciones coloreadas en las nubes. Cañadas del Teide, 15 de enero del 2012.
Excepcionalmente, dado que este reportaje no entra a concurso, incluyo esta foto tomada ya en 2012, para incluir un tipo de tiempo muy recurrente en las islas Canarias, y es que incluso la calima puede deparar bonitas estampas. A mediados de enero de este año tuvo lugar una advección de aire continental sahariano en niveles medios y bajos a la vez que en capas altas de la atmósfera llegaba a Canarias aire húmedo del Suroeste. Ello provocó algunas tormentas locales y unos cielos tan hermosos al atardecer como el que aquí os muestro. La calima y las nubes se conjugaron para que pudiéramos observarlo:



Foto 8- “Eclipse de Luna”. Santa Cruz de Tenerife, 12 de septiembre del 2011.
Una tarde, al llegar a casa del trabajo, pude observar esta Luna eclipsada desde mi terraza. Lo curioso es que el “eclipse” no lo provocaba nuestro planeta al interponerse entre el Sol y el satélite, sino un pequeño Stratus despistado que se coló entre mi cámara y la Luna: