"Otoño en Nivaria"

Por Iván Medina Delli

Nivaria o Ninguaria (del latín nix, nivis, nieve) era el nombre por el cual los romanos conocían la isla de Tenerife, en clara referencia a las nieves posadas sobre el Teide.

La llegada de los primeros frentes y perturbaciones, en interacción con la especial orografía de la isla, generan fenómenos meteorológicos que nos brindan escenas curiosas, como el popularmente denominado “sombrero del Teide”, los siempre agradables arcoíris, o las espectaculares lenticulares.

Fotos 1 a 3- "El Teide luce sombrero". Cañadas del Teide (Tenerife), 28 de septiembre.
Un “sombrero” en la cima del Teide nos indica la llegada de un frente y/o de inestabilidad atmósferica en las inmediatas 24-48 horas.







Fotos 4 a 6- "Arco de color". Taco-La Cuesta (Tenerife), 3 de noviembre.
El arco iris es un fenómeno óptico muy común en otoño e invierno en el área metropolitana de S/C de Tenerife. Las nubes bajas que vienen del Norte quedan retenidas en las montañas de Anaga, al norte de la capital. Se produce la típica lluvia orográfica a barlovento y en la parte central de la montaña, mientras que, a veces, las nubes que pasan por encima de la cresta descienden por el lado de sotavento, al Sur, deshaciéndose por efecto föehn, quedando el tiempo soleado. Entonces, con la precipitación que arrastra el viento desde las nubes, se produce este arco iris que, por tanto, poco menos que podemos considerar "típico" de la zona metropolitana de Santa Cruz de Tenerife.







Fotos 7 a 9- “Señales en el cielo". Costa Sureste de Tenerife, 6 de octubre.
La tarde del 6 de Octubre se formaban unas espectaculares nubes del tipo altocumulus lenticularis en la cara Este de Tenerife. Dichas nubes estuvieron presentes y estáticas en el mismo lugar varias horas, tomando formas muy extrañas. Los isleños no salían de su asombro cada vez que miraban al cielo y veían esas formaciones nubosas y el efecto que producían, y que nos ilustran sobre las diferentes complejidades que se dan en la naturaleza.