"Desde una azotea en la ciudad"

Por Olga Rodríguez Hendley

Año tras año expongo las mejores fotografías que he podido captar con la cámara, siempre desde mi terraza o mi querida azotea. Este año 2011 no iba a ser menos, de hecho quiero homenajear mi pequeño observatorio meteorológico en el que he vivido tantas alegrías, intrigas, nervios y alguna que otra decepción.
A las vistas de este año le han crecido algunas grúas que inevitablemente sonríen a la cámara, pero qué le vamos a hacer, esto es una ciudad, en el campo aparecen torres de tensión y en la ciudad las grúas. Pero para mí lo más importante es lo que el cielo nos ofrece que, junto con esos edificios, montañas, mar, castillo, etc… hacen en conjunto una bella imagen. Solo nos percatamos de que tenemos un elemento feo en la imagen cuando vemos la foto en el ordenador; ¿por qué? porque en el momento que sacamos la foto solo nos fijamos en ese espectacular fenómeno que es realmente lo que nos interesa fotografiar y que nos asombra.
A veces no tengo la necesidad de subir a la azotea para disfrutar de un buen espectáculo, pero cuando el momento lo requiere, subo con la cámara, paraguas en mano si es preciso.
Una vez arriba en la azotea solo se oye el viento o el rugir de la tormenta y me quedo a solas con el fenómeno meteorológico, es mi momento mágico. Es el lugar donde más disfruto de la meteorología, pues, aunque viva en el centro de la ciudad, la buena visibilidad, la altura y las vistas panorámicas hacen de ello un lugar fantástico para un observador, el cual no lo cambiaría por ningún otro.
2011 ha sido un año bastante tranquilo y seco, que no ha dejado apenas agua en Alicante, pero los pocos fenómenos ocurridos han sido espectaculares:

Foto 1- El 17 de febrero se formó un núcleo tormentoso en el mar que apenas tocó tierra, pero que me ofreció un espectacular desplome de Mammatus.



Fotos 2 y 3- El 27 de febrero, después de una mañana con un poco de lluvia y viento, la borrasca pasó bastante rápido, dejando estas preciosas Mammatus.





Fotos 4 a 6- El 3 de mayo, la tarde comenzó con nubes y claros, con algunos chubascos dispersos procedentes de nubes que poco ha poco fueron cogiendo volumen, hasta convertirse en tormenta. El cielo se oscureció dejando un buen chaparrón. Pero lo mejor estaba por venir cuando, terminada la lluvia, pude ver cómo esta tormenta traía un Arcus, Desplomes, unas pequeñas Mammatus y, tal como muestro en las fotos, un impresionante Whale’s Mouth con Arcoiris, una puesta de sol reflejada en la tormenta y, para terminar el acontecimiento, un magnifico Cumulonimbus de colores.







Foto 7- El 07 de junio en el interior de la provincia se formaron unas nubes que fueron creciendo hasta transformarse en un gran monstruo.



Foto 8- El 23 de julio por la tarde salí a dar un paseo por la playa de El Campello, para refrescarme un poco y huir del calor. Había núcleos de tormenta en el interior que, al finalizar su actividad, se desplazaron hacia la costa, dejando estas pequeñas y cálidas Mammatus. El intenso color que mostraban las nubes se reflejaban en el mar, siendo un atardecer que nunca había presenciado antes.



Fotos 9 y 10- El 29 de agosto fue la gran fiesta de Rayos, una espectacular tormenta casi seca estuvo circulando de Oeste a Este. Conseguí fotografiar unos 75 rayos de los cuales he escogido dos. El cielo se iluminaba constantemente y cuando los rayos ya caían por el Este, comenzaban otra vez por el Oeste. La tormenta duró unas 3 horas. Fue la mejor fiesta a la que he podido asistir.