"Texturas de Barcelona"

Por Joan Valls Bassa

365 días sobre Barcelona.
Desde la Sierra de Collserola, las imágenes cambian, se modifican, se transforman, evolucionan, adquiriendo texturas diferentes, espectaculares y antagónicas.
Cada minuto, la ciudad se va rindiendo a las luces que le dan vida, a las nubes que la vigilan desde los mil tonos azules que es capaz de adquirir el cielo.
Barcelona se entrega a los vientos que la mecen y a las aguas que la tiñen de reflejos inauditos.
Cada vez que la miras, Barcelona, cambiante y diversa, tiene su alma, tiene su momento para mostrarse en un auténtico carnaval de estructuras y contextos.

Foto 1- Nube de algodón. 19 de julio del 2011
Tarde de verano, surcando el cielo, el blanco de una nube interminable corta suavemente el azul infinito.



Foto 2- Sinfonía de rojo. 31 de julio del 2011
Anochece. El sol tiñe de reflejos las últimas luces del día.



Foto 3- Jugando en el cielo. 12 de junio del 2011
El viento sopla entre el calor de la canícula, jugueteando con los vapores del cielo.



Foto 4- Alfabeto. 21 de setiembre del 2011
Finales de verano, el sol se lanza sobre el mar, mientras los aviones escriben su mensaje.



Foto 5- Penunmbra. 1 de junio del 2011
La ciudad se sumerge en las sombras. Un rayo de sol protege la majestuosidad de las torres gemelas.



Foto 6- La ira de la tormenta. 30 de julio del 2011
La amenaza se ciñe sobre la ciudad. En pocos instantes, Barcelona desaparecerá bajo una terrible tormenta.



Foto 7- Ahogada en la niebla. 7 de enero del 2011
El cielo está claro, casi diáfano. Procedente del mar, un espeso manto de niebla devora Barcelona



Foto 8- Superviviendo en el horizonte. 7 de enero del 2011
La ciudad ha desaparecido. A lo lejos, junto al horizonte quebrado de Montjuic, algunas estructuras se niegan a ser engullidas por la esencia blanca de la niebla.



Foto 9- Criaturas en la noche. 8 de agosto del 2011
Formas extrañas inundan la noche, descubiertas por el universo de luces que se proyecta desde la tierra.



Foto 10- Relax. 15 de agosto del 2011
La noche adormece Barcelona. Un velo dorado de luna la convierte en un romántico cuento de hadas.